miércoles, 12 de octubre de 2016

Cinco elementos para tener un edificio inteligente



Los edificios pequeños y medianos del país se enfrentan a tres problemas principales en términos de operatividad: el incremento en el costo de mantenimiento de la maquinaria del edificio, falta de herramientas y tiempo para modernizar las instalaciones, y planes limitados para reducir costos energéticos.



La ausencia de personal y el presupuesto de mantenimiento, que en promedio representa entre 1% y 2% del costo total de construcción del edificio, son algunas de las causas que dificultan la implementación de las mejoras que esperan los arrendatarios. La solución al dilema de “calidad del servicio vs. presupuesto” es incorporar métodos que permitan trabajos operativos y de mantenimiento más eficientes.



Bajo este contexto, Schneider Electric, especialista global en gestión energética y automatización, ha definido cinco elementos para atender prontamente las necesidades de los usuarios y darle un toque inteligente a las infraestructuras:



1. Información en tiempo real. La capacidad de tener información en tiempo real permite trabajar de forma predictiva y no reactiva. En este sentido, existen tres acciones de administración de datos que impulsan la modernización de los edificios: la recopilación de información sobre las instalaciones; la interpretación a través de sistemas de control; y la capacidad de transformar los datos en acciones que ahorren dinero y mejoren los servicios. Softwares como Power Monitoring Expert 8.1 (PME) de Schneider Electric incluso pueden supervisar y medir insumos como agua, aire, gas y vapor.



2. Control y monitoreo a distancia. Aunque es común que los administradores de edificios cuenten con sistemas de videovigilancia de acceso online, existen tecnologías más avanzadas que permiten garantizar de forma remota el confort en los distintos niveles y secciones. Soluciones en red facilitan el control a distancia de cualquier aparato eléctrico, incluyendo el aire acondicionado, luces, cortinas, pantallas digitales, etc. La información que emiten los sistemas es tan importante como el tener un fácil acceso a ella, de manera que la toma de decisión pueda realizarse de manera ágil.



3. Enfoque verde y sustentable. El cuidado ambiental es una prioridad a nivel mundial y en las oficinas se resume principalmente al ahorro de los recursos con el uso eficiente de la energía. De acuerdo a Schneider Electric, los edificios desperdician hasta el 30% de su energía por no contar con sistemas de monitoreo y automatización, ya que el simple hecho de apagar la luz a través de sensores de movimiento mientras no está en uso puede generar grandes ahorros. Asimismo, se estima que los costos de climatización de un edificio representan un gasto que va entre el 40% y 65% de la factura total.



4. Seguridad 360°. Un edificio inteligente reduce riesgos, al tener la capacidad de revisar el estatus de todos los accesos a través de un teléfono celular o tablet, Los nuevos sistemas de videovigilancia tienen capacidad de visión 360°, lo que permite una visión completa de las instalaciones para actuar de forma remota o, inclusive, contactar al personal de seguridad cuando sea necesario tomar medidas. También se pueden instalar sistemas de protección perimetral que envíen alertas ante cualquier actividad sospechosa en los alrededores.



5. Control total con un solo dispositivo. La integración de soluciones en un solo dispositivo inteligente, con aplicaciones que permitan al administrador monitorear los sistemas sin importar donde se encuentre, genera ahorros de espacio y costos manteniendo la precisión, confianza y calidad de los procesos que se llevan a cabo en el edificio. El diseño desde cero de este tipo de soluciones es costoso, pero existen ofertas asequibles para que los propietarios puedan poner en marcha un plan que bien puede ser programado en fases, comenzando por las áreas prioritarias.

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