lunes, 10 de octubre de 2016

Competencia Efectiva para la Promoción de Inversiones en el Sector de las Telecomunicaciones



Un elemento indispensable para el desarrollo del sector de telecomunicaciones es la inversión en infraestructura. De su suficiencia y efectividad depende la materialización de condiciones óptimas de cobertura, capacidad de transmisión, calidad y eficiencia en la provisión de servicios frente al déficit de infraestructura que padece la industria. También depende de ello y su compartición, la competencia efectiva.

En años recientes, destacan los esfuerzos por la ejecución de recursos de capital para alcanzar este escenario desde las esferas pública y privada.

En las dos décadas pasadas han sido los agentes económicos de la industria aquellos que registran mayores montos de inversión, superiores a aquellos del gobierno. Incluso durante la presente administración presidencial, se ha establecido formalmente el objetivo de que todos los mexicanos cuenten con acceso universal a los servicios de telecomunicaciones.

En la actualidad, la proporción de inversión promedio anual en infraestructura del sector privado alcanza 92.6%, mientras que aquella del sector público tan sólo asciende a 7.4%, en lo que va de esta administración. Por ello toma relevancia el monitoreo de los movimientos de la inversión privada, para la consecución efectiva de mejores condiciones en los servicios.

En los últimos años, las inversiones del agente económico preponderante en telecomunicaciones (América Móvil, Telmex-Telcel) se han reducido y abandonado su tendencia histórica. Tan sólo al finalizar este año, se reducirán 31.7% frente al promedio de inversiones de los últimos cuatro años.

Al comparar las inversiones del preponderante de telecomunicaciones recientemente anunciadas, por aproximadamente dos mil millones de dólares a ejecutarse durante 2016, respecto al monto de 2014 resulta en una reducción de 34.3%, coincidentemente a partir de que se determinara su condición de preponderante. Ello se traducirá asimismo en una menor inversión con respecto a sus ingresos, que apenas alcanzaba una proporción promedio de 14.2% en los últimos cuatro años y que en 2015 disminuyó a tan sólo 13.6%.

Llama la atención la estrategia mediática y publicitaria del preponderante por mostrar de manera llamativa sus inversiones, que en parte han sido previamente anunciadas y definitivamente no corresponden a su peso en el mercado en términos de ingresos y líneas



y mucho menos a sus requerimientos para una efectiva mejora de servicios para el beneficio de sus usuarios. Con todo, resulta en un ejercicio de neblina informativa respecto al monto, periodicidad y destino de sus inversiones.

Esta referida contención en las inversiones decididas por el preponderante de las telecomunicaciones es, claramente, contraria al objetivo nacional de reducción del déficit de infraestructura que nos aqueja en el país, también motivo de atención de la Reforma de Telecomunicaciones en curso.

Una clara lección del hecho de que los operadores competidores sean aquellos que invierten la mayor proporción de recursos a nivel nacional, es que la competencia efectiva es el mejor mecanismo para la expansión del requerido capital tecnológico del sector.

Por lo que toca al Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (IDET), su continua acción en la promoción de la competencia deberá resultar la expansión de las inversiones en México.

El diseño de medidas de regulación asimétrica de preponderancia debe anticipar que uno de los mecanismos de promoción y desarrollo de la competencia es precisamente la dotación y fortalecimiento de la infraestructura del agente económico sujeto a estas obligaciones. Por ello, se requiere que no obstante a la regulación aplicable, los montos de inversión se fijen en niveles óptimos y que su destino sea certero, suficiente y eficiente.

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