martes, 1 de noviembre de 2016

Estados Unidos y México crecen juntos por dos razones

Crédito: Matthew A. Winkler, Editor en Jefe Emérito, Bloomberg News

Dejemos que un par de compañías mexicanas de cemento y metales expongan las calumnias de Donald Trump sobre la relativamente fuerte economía estadounidense, el aumento en el número de trabajadores y las ventajas del libre comercio.

Trump superó a 16 rivales en las primarias republicanas presidenciales prometiendo construir un muro sobre la frontera sur y obtuvo su mejor resultado en los debates con Hillary Clinton atacando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA). Mientras eso ocurría, los inversionistas mundiales elegían a dos proveedores de materiales para Estados Unidos que cuentan una historia totalmente distinta.


Estas compañías son Industrias Peñoles, productor de oro, plata, plomo y zinc refinados; y Cemex, el mayor fabricante de cemento del continente americano. Ambos están creando empleos y elevando la industria estadounidense.

Peñoles, que exporta 73 por ciento de sus productos a Estados Unidos y recibe sólo 18 por ciento de sus ingresos de México, ha tenido un rendimiento (ganancia más apreciación) superior a 165 por ciento en pesos desde el 31 de diciembre de 2015. Cemex, cuyo mayor mercado también es Estados Unidos, superó los pronósticos de los analistas con un rendimiento en pesos de 81 por ciento en ese mismo período, según datos recopilados por Bloomberg. Su éxito está directamente relacionado con el crecimiento estadounidense.

“Nuestros resultados sólidos en el segundo trimestre y el primer semestre de 2016 demuestran la resistencia de nuestra cartera, que está formada por mercados de alto crecimiento que experimentan atractivas condiciones de oferta-demanda”, dijo el máximo responsable de Cemex, Fernando González en julio.

Laila M. Kollmorgen, directora ejecutiva de finanzas apalancadas en PineBridge Investments, basada en Los Ángeles, dijo que “la recuperación de Cemex es un reflejo del desarrollo inmobiliario comercial en Estados Unidos”, agregando, “En este momento hay mucha construcción en proceso”.

Es probable que los seguidores de Trump, o “Trumpists”, deploren el éxito de estas compañías mexicanas que se benefician con la prosperidad estadounidense al alza. Pero deberían pensar en empresas estadounidenses como Kansas City Southern, la compañía de fletes ferroviarios con sede en Missouri, cuya ganancia de casi 50 por ciento originada en México representa el más alto de esos porcentajes en el índice Standard & Poor’s 500. Se recuperó 20 por ciento este año, más del triple que el avance del S&P 500. Aproximadamente un 48 por ciento de las ventas de la empresa de fletes industriales provinieron de México el año pasado, por encima del 44 por ciento de 2011, demostrando además los beneficios del libre comercio de NAFTA, dado que Kansas City Southern incrementó más de un 9 por ciento su personal durante los últimos cinco años, según datos recopilados por Bloomberg.

Muchos observadores del mercado se han centrado en los últimos meses en la relación entre el peso y los altibajos de Trump en las encuestas como barómetro de la elección de noviembre. Esto se debe a que México ha sido el foco del fanatismo y la xenofobia de Trump en su intento por encontrar un culpable por la pérdida de empleos estadounidenses.

A decir verdad, la pérdida de empleos manufactureros tiene muchas causas. Los progresos en tecnología y el avance de China como segunda economía son algunas de ellas. El NAFTA no fue el destructor ni el creador de empleos que predijeron sus entusiastas y detractores. Sí volvió más eficiente la economía estadounidense y, por ende, más fuerte.

Esto es lo que le gusta a los inversionistas globales.


La apreciación de Peñoles, Kansas City Southern y Cemex este año aporta una buena perspectiva sobre la relación de México con el fortalecimiento del mercado del empleo estadounidense, donde la desocupación cayó por debajo del 5 por ciento desde un máximo de 10 por ciento en octubre de 2009. La construcción de viviendas creció más del doble, a un ritmo anual de 1.05 millones desde abril de 2009 luego de la peor recesión desde la Gran Depresión, según datos de Bloomberg. El gasto en construcción aumentó 51 por ciento hasta US$ 1,142 billones en agosto, respecto del mismo mes en 2011 cuando había caído hasta el nivel más bajo desde 1999. En tanto el número de trabajadores en la construcción estadounidense avanzó 23 por ciento hasta 6.7 millones, según la Oficina de Estadísticas del Trabajo.

Trump critica a los fabricantes de autos estadounidenses por usar el NAFTA para crear empleos en México antes que en Estados Unidos. Recientemente atacó a Ford Motor Co. por trasladar su producción de autos compactos Focus desde Wayne, Michigan. Pero la fábrica de Wayne continuará funcionando sin perder a ninguno de sus 3,700 trabajadores, produciendo las camionetas y vehículos deportivos utilitarios con mayor demanda.

El sector automotriz estadounidense desmiente la afirmación de Trump del peligro industrial que plantea el NAFTA. Por el contrario, el número de trabajadores en armadoras y fabricantes de autopartes creció 50 por ciento, para alcanzar 924,100 en la actualidad, desde el nivel mínimo registrado durante la recesión en junio de 2009, según datos de la Oficina de Estadísticas del Trabajo. El repunte industrial ocurrió cuando los salarios no-agrícolas, crecieron 10 por ciento durante el mismo período hasta 145 millones de empleos, según datos de Bloomberg.


Desde que Barack Obama asumió la presidencia en 2009, los empleos manufactureros crecieron 7 por ciento, un mayor aumento que el de cualquiera de sus predecesores desde el 27 por ciento, cuando Harry S. Truman ocupó la presidencia entre 1945 y 1953, según datos recopilados por Bloomberg. California, que el año pasado generó más empleos que Florida y Texas juntos, experimentó un aumento del 5.7 por ciento en su producto interno bruto hasta US$ 2,5 billones de dólares en 2015. El más grande de los 50 estados, con más de 39 millones de habitantes, superó al Reino Unido como la quinta economía más grande del mundo –gracias al pronóstico de crecimiento del PIB de 1.5 por ciento para Estados Unidos, el pronóstico de crecimiento de 1.8 por ciento para el Reino Unido y la depreciación del 17 por ciento de la Libra contra el dólar este año.

Por si alguien tiene duda, en buena parte, el cemento y los metales refinados mexicanos están contribuyendo a la expansión estadounidense.

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