miércoles, 11 de abril de 2018

Una historia de 2 ciudades: La transformación del transporte de aquí al 2050



Se espera que aproximadamente el 70% de la población viva en ciudades para el 2050, las necesidades de transportación cambiarán de una manera drástica durante los próximos 30 años. Aquí, un vistazo de cómo se ve una intersección ahora, y siete formas de transporte tecnológicos que podrían cambiar drásticamente la manera en que se ve el futuro.



1. Estacionamiento para vehículos autónomos

Con una amplia adopción de los servicios de autos compartidos y autónomos, la necesidad de grandes estructuras para estacionamientos en las ciudades, va a desaparecer. Vehículos autónomos, privados o compartidos, podrían dejar a los pasajeros en su punto de destino, para posteriormente estacionarse solos en algún terreno que se encuentre más adelante, dejando la propiedad privada de primer nivel para más parques u otros espacios públicos.



2. Drones para hacer entregas

Amazon, UPS, Google, y otros negocios se encuentran haciendo pruebas en los cielos, usando drones para entregas de paquetes. Y no solo para entregas navideñas de último minuto. Las compañías están también probando los drones para misiones humanitarias, como para transportar vacunas y otros recursos médicos dentro de áreas rurales.



3. Sensores

Analistas predicen que habrá cerca de 21 billones de cosas para el 2020. Sensores colocados en vehículos, edificios, semáforos, y caminos pueden proveer información en tiempo real para mejorar el flujo del tránsito y monitorear los patrones de uso. Incluso podrían prevenir accidentes y salvar vidas.



4. Estaciones eléctricas de carga

14% de los gases invernadero del cambio climático provienen del sector de transporte, y 90% de la contaminación de las urbes es generada por los vehículos motorizados. Pero, de acuerdo a un estudio realizado por el Consejo Nacional de Defensa de Recursos y el Instituto de Investigación de Energía Eléctrica de Estados Unidos, el uso generalizado de vehículos eléctricos puede cortar la contaminación de carbono en 550 millones de toneladas métricas anuales para 2050 – equivalente a emisiones de 100 millones de automóviles de pasajeros en la actualidad.



5. Estaciones para los kilómetros finales

Una red de vehículos electrónicos ligeros puede ser otra opción para recorrer distancias cortas. Además de los programas de bicicletas, hay compañías que están creando nuevos modelos de transporte para cubrir esos kilómetros restantes para llevar a las personas de las estaciones de transportes colectivos hasta su destino final. VeloMetro, por ejemplo, ha creado bicicletas eléctricas encapsuladas que protegen a los usuarios del ambiente y no necesita una licencia de conducir para operar.



6. Caminos que se reparan solos

Investigadores de la Universidad de Cambridge, la Universidad de Bath y la Universidad Cardiff están experimentando con un material “que se repara solo” que podría ser aplicado a las carreteras y hacer de los baches algo del pasado. Mientras tanto, compañías como Scania y Solar Roadways, están probando paneles para generar redes eléctricas o cargar vehículos eléctricos.



7. Transporte público bajo demanda

En lugar de rutas fijas y horarios programados, los dispositivos conectados y el big data, pueden ayudar a crear rutas dinámicas con el número de trenes, autobuses, o barcos basados en la demanda del usuario. New South Wales, en Australia, puso el sistema con periodo de prueba en 2017, y la Universidad de Tokio ha desarrollado Autobuses bajo demanda, donde el usuario puede sumarse al trayecto a través de su smartphone. Estas soluciones no solo pueden mejorar la eficiencia operacional, también aliviar los típicos dolores de cabeza del pasajero como son los largos tiempos de espera o autobuses llenos de gente.

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