viernes, 7 de junio de 2019

Red Hat: aliado del futuro de los negocios

Jim Whitehurst, presidente y director general de Red Hat. 


Autor: Jim Whitehurst, presidente y director general de Red Hat.



El futuro de las empresas está en el código abierto. En tan sólo un año, el uso de este recurso aumentó -a nivel global- un 68%. En este sentido, Red Hat se encuentra en una posición inmejorable para ayudar a las organizaciones a enfrentar los diversos aspectos que plantea el desafío de esta transformación


La transformación digital no es algo que sucede de la noche a la mañana. No existe ningún interruptor que convierta -inmediatamente- a las organizaciones en nativas de la nube. Lo que deben hacer es integrar, su actual infraestructura, con los planes que tengan para el futuro. Por eso que creemos que el panorama es híbrido.

Por lo general, hablamos de lo “híbrido” como algo que sólo se aplica a la informática (en elementos como “TI híbrida”, “nube híbrida”, etc.), pero la realidad es que éste es un concepto que atañe a toda la organización. Las tecnologías híbridas y abiertas funcionan mejor cuando son acompañadas de equipos abiertos con culturas abiertas.

Cuanto más hablo con nuestros clientes, me doy cuenta cómo ellos mismos reconocen algo que ha guiado a Red Hat desde sus comienzos: lo abierto libera el potencial del mundo. No sólo han llegado a comprender que las tecnologías abiertas hoy son una opción predeterminada en empresas de todo el mundo; sino también, que las culturas y métodos abiertos están resultando en el procedimiento operativo estándar, en muchas de las organizaciones que -actualmente- son las más innovadoras.

Entonces, al implementar sus estrategias de transformación digital, adoptan herramientas y prácticas abiertas para generar nuevas fuentes de valor, descubrir renovadas formas de prestar servicios a sus clientes y mantener un ritmo acelerado de innovación. Eso significa, entonces, que las soluciones estándar y la mentalidad anticuada no son las ideales para enfrentar los desafíos que enfrentan.

Tomemos el ejemplo de la nube. Ésta parece dominar todas las conversaciones que he tenido, con nuestros clientes, este año. Esas mismas charlas son las que dejaron al descubierto lo complejo que es este desafío.

Es verdad que este recurso hoy es una realidad para nuestros clientes, pero no están muy seguros de cómo sacarle provecho. Eso ocurre porque una estrategia de nube trasciende a “la nube” en sí. Esta tarea implica contar con la infraestructura necesaria para soportarla y, a su vez, ejecutar las aplicaciones derivadas de ella.

Nuestros clientes cuentan que están optando no sólo por los “entornos multi-nube”; sino también, por automatizar las cargas de trabajo y aprovechar las soluciones de almacenamiento definido por software. Todo como un modo de hacer frente a la creciente exigencia de innovar más rápido y mantenerse a la par del inaudito ritmo de la disrupción y el cambio. Es por eso que Red Hat se ha concentrado en desarrollar una amplia cartera que tiene como eje a la nube.



Las ofertas con contenedores son unos de los componentes más apasionantes de nuestra cartera. En 2018, comenté que me asombraba la rapidez con la que nuestros clientes los estaban adoptando, y este año esa tendencia continúa.

Las plataformas como “Red Hat OpenShift Container Platform”, ofrecen a las organizaciones una poderosa solución -basada en estándares abiertos- para impulsar las iniciativas de transformación digital; ayudándoles también a adoptar, más rápidamente, tecnologías emergentes como los contenedores de Linux y Kubernetes, sin sacrificar su inversión en la TI o aplicaciones actuales.

Red Hat se encuentra en una posición inmejorable para ayudar a las organizaciones a enfrentar los diversos aspectos que plantea el desafío de la transformación. Nuestro legado es, precisamente, asistirlas en temas importantes como éste.

Durante décadas hemos ayudado a organizaciones, de todo tipo, con el desafío de una migración similar: pasar de UNIX a LINUX. Hoy estamos preparados para volverlo a hacer, a medida que clientes y socios migran a la nube, modernizan sus infraestructuras, o automatizan cada vez más sus complejas cargas de trabajo.

Un trabajo de esta importancia (que involucra sistemas de alta complejidad, alta fiabilidad y gran demanda) requiere contar con un socio capaz de equilibrar la innovación experimental y la consistencia de funcionamiento. Además, que entienda lo que significa “híbrido” en todos los aspectos de la organización. Ese socio es Red Hat.

Nos manejamos con un pie en cada mundo: trabajamos con empresas que buscan modificar su modelo de innovación y con nativos digitales que son activos participantes de las comunidades de desarrollo. Desde esa posición estratégica, podemos ayudar a nuestros clientes a anticiparse a las tendencias, analizar posibilidades y elaborar soluciones que trasciendan los desafíos de hoy y los prepare para triunfar mañana.

Esto lo hacemos al estilo del código abierto, formando redes entre distintos socios, para generar las mejores soluciones posibles. Nuestro enfoque, impulsado por la comunidad, siempre nos ha diferenciado del resto y hoy es un aspecto mucho más sobresaliente en una época en la cual la co-creación supera al consumo.

Cada vez son más los clientes que ya no nos piden que les resolvamos los problemas; por el contrario: nos piden que resolvamos los problemas junto con ellos. Además, no buscan otro proveedor que les ofrezca soluciones paquetizadas: ansían encontrar un socio que trabaje a la par, que comparta buenas prácticas, y los ayude a solucionar las dificultades más apremiantes.

Esa clase de colaboración constituye la esencia de todo lo que hacemos. Es lo que estimula nuestro enfoque para atender a nuestros clientes y ayudarlos a alcanzar sus metas. Ese espíritu se ve reflejado en el trabajo a lo largo de toda nuestra cartera, además de que es una de las razones por las cuales hemos desarrollado nuestra propuesta Open Innovation Labs (y uno de los motivos del impresionante éxito que tuvo en 2018).

Los clientes reconocen que trabajamos del modo que ellos desearían que lo hiciéramos: con transparencia, de manera inclusiva y adoptando la noción de lo abierto en todas las áreas. Acuden a Red Hat porque les interesa realizar el tipo de cambio profundo, en su cultura organizativa, que los preparará para un futuro exitoso.

Ese panorama sigue siendo abierto. Según “El Estado del Código Abierto Empresarial” -un informe de la industria patrocinado por Red Hat, publicado en abril pasado- el uso de este


recurso se incrementó en un 68% el año pasado; mientras que el 53% de los encuestados que implementan soluciones open source en sus organizaciones, están modernizando sus infraestructuras de TI y el 40% lo utilizan para DevOps.

Así, es evidente que cada vez más empresas recurren al código abierto empresarial no sólo como fuente poderosa de innovación tecnológica, sino también, como norma para construir las organizaciones del futuro. Estoy muy entusiasmado con las distintas alternativas que tiene Red Hat para seguir ayudando al mundo a desarrollar estos entornos abiertos.

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