martes, 26 de noviembre de 2019

Principales desafíos de la red 5G

Diego Cecchinato, Vicepresidente Senior de Mobile Operators para América Latina en IDEMIA 


*Por Diego Cecchinato, Vicepresidente Senior de Mobile Operators para América Latina en IDEMIA y Stéphane Jacquelin, Director de Advanced Business en IDEMIA.





En México, dos de los tres operadores de telefonía móvil ya se han declarado listos para empezar a operar con la tecnología 5G en los próximos meses y principios de 2020 gracias a la infraestructura con la que cuentan actualmente, pero existen dudas sobre la capacidad de conectividad de acuerdo al uso de la red.

No hay punto de discusión: la red 5G mejorará dramáticamente la experiencia del usuario ofreciendo mayor velocidad de transferencia de datos, pero al mismo tiempo rediseñará el mercado de la seguridad.




Conociendo la creciente demanda de conectividad

Hablemos primero de conectividad: hoy en día, el smartphone promedio genera 1,6 GB de tráfico de datos mensualmente, y se espera que alcance 7 GB para 2021. Esto es debido al incremento de demanda de los centros de entretenimiento y medios dominantes, sin importar si es comunicación online, descargas de contenidos o streaming de video.

La red 5G hará popular el acceso a tecnologías más innovadoras: realidad virtual y realidad aumentada. A través de 5G será posible ofrecer un ancho de banda, procesamiento de datos, consistencia, movilidad y velocidad que la red 4G no es capaz de ofrecer.

¡Pero aún hay más! Así como la tecnología evoluciona, los dispositivos conectados jugarán un rol importante en nuestra vida cotidiana, desde semáforos conectados a los automóviles, fábricas, a medidores de gas y agua y una lista interminable. El auge de estos objetos conectados incrementa la necesidad colectiva de una conectividad mejor y más rápida, sin importar la ubicación.




La seguridad

Nosotros confiamos en la conectividad para el entretenimiento, comunicación y la simplificación de nuestras vidas, pero un tema importante que no debemos olvidar es la seguridad. La conectividad también nos mantiene seguros. Si alguna vez ha estado en un festival de música o algún otro evento masivo, probablemente experimentó la carencia de conectividad. Resulta difícil hacer o recibir llamadas, los mensajes de texto se quedan en el buzón de salida debido a la sobre saturación de la red.

Si incluimos algún accidente a esta ecuación, como un desastre natural, la seguridad pública se convierte en una preocupación mayor. Afortunadamente, la llegada de la red 5G traerá el concepto de network slicing, o mejor conocido como el aprovechamiento de la banda de manera estratégica e inteligente. En un escenario futuro, diversas redes podrán operar al mismo tiempo para policías y bomberos, dispositivos IoT masivos y anchos de banda para redes móviles, así, los recursos serán reasignados de forma dinámica para asegurar que ciertas redes cuenten con la conectividad óptima sin importar las circunstancias.

Las tarjetas SIM físicas también evolucionarán para reforzar la seguridad en el nuevo mundo 5G. Por ejemplo, el código IMSI (International mobile subscriber identity por sus siglas en inglés), que es exclusivo para cada usuario de telefonía móvil, será encriptado para proteger la privacidad del suscriptor.
Aquí, allá y en cualquier lugar



Cuando hablamos de la tecnología 5G, las estadísticas están llenas de ceros. Pronosticamos cerca de 25 mil millones de dispositivos conectados para 2025, generando ganancias por conectividad considerables al tiempo que reducen el consumo de energía y los requisitos de ancho de banda. Hemos recorrido un largo camino desde los primeros pasos de la conectividad como la llegada de la red 1G y estamos a un par de meses de convertir la red 5G de “la tecnología del futuro” a “nuestra conexión cotidiana”.

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