Juntos por un mejor Internet: 9 de febrero, 2021, “Día de Internet seguro”




por Víctor Ruiz, fundador de SILIKN

Este 9 de febrero de 2021, celebramos la 18ª edición del “Día de Internet seguro” con acciones que se llevan a cabo en todo el mundo. Con el tema: “Juntos por un mejor Internet”, este día hace un llamado a todos los interesados a unirse para hacer de Internet un lugar más seguro y mejor para todos.

En este sentido, en SILIKN queremos hacer un llamado para que tanto los usuarios, como las organizaciones, se mantengan alerta y protegidos contra las principales ciberamenazas, las cuales han tenido un crecimiento especial durante la pandemia provocada por COVID-19.

Cualquier evento tan masivo como el COVID-19 trae cambios radicales. A medida que las personas se adaptan a las nuevas circunstancias, también han tenido que conocer más acerca de la ciberseguridad y las medidas que deben implementar.

La seguridad digital ha sido crucial desde que la gente ha utilizado Internet. Ahora que la pandemia ha afectado la forma en que la gente lo hace, ha traído un nuevo enfoque al problema. El COVID-19 ha presentado nuevos desafíos de seguridad e impacta dónde las viejas estrategias fallan.

Al respecto, algunos de los elementos a destacar en este Día de Internet seguro son:
  • El cibercrimen es más prominente que nunca. Tiene un mayor impacto, alcance y profundidad.
  • Cada vez más personas son conscientes de la amenaza del ciberdelito.
  • El caos y la confusión de la pandemia, especialmente en los primeros días, crearon la oportunidad perfecta para los ciberdelincuentes.
  • El mundo vio un aumento en las actividades ilegales en línea, lo que sigue haciendo énfasis en la necesidad de una mayor seguridad.
  • El spear-phishing aumentó casi siete veces desde que comenzó la pandemia. El FBI ha visto un aumento del 400% en las quejas de ciberseguridad, recibiendo hasta 4,000 por día.

Durante la pandemia, muchas empresas y escuelas han pasado a un sistema de trabajo desde casa. Las herramientas digitales como el software de videoconferencia y el almacenamiento en la nube han permitido el trabajo y el aprendizaje remotos, pero también presentan nuevos riesgos. Dado que estos sistemas son más críticos que nunca, el ciberdelito representa una grave amenaza.

Incluso antes de la pandemia, los ciberataques costaban a las pequeñas empresas un promedio de 800,000 dólares. Ahora que las empresas realizan más trabajos de misión crítica en plataformas digitales, podrían perder aún más. La dependencia que tienen las organizaciones de los servicios de Internet significa que un ciberataque podría detener toda su operación.

Si bien es cierto que la pandemia ha cambiado la seguridad cibernética, la importancia y la gravedad del cibercrimen no son las únicas partes de la seguridad digital que están cambiando. Ahora que las personas han adoptado nuevas formas de hacer las cosas, tienen diferentes necesidades de seguridad. El cambio hacia el trabajo a distancia es un excelente ejemplo de esto.

De acuerdo con un análisis de la unidad de investigación de SILIKN, el 72.4% de los empleados de tiempo completo dicen que quieren seguir trabajando de forma remota después de la pandemia. El trabajo remoto, que depende de los dispositivos personales de los empleados y las redes domésticas, requiere un enfoque diferente de la ciberseguridad. Las empresas necesitan encontrar una forma de hacer que la seguridad tecnológica sea más accesible y flexible.

El rápido ritmo de cambio de las empresas destacará nuevas vulnerabilidades en su seguridad. En respuesta, los enfoques de la ciberseguridad deberán volverse más flexibles, trabajando para abordar los problemas a medida que surjan.

A medida que cambia el panorama de la seguridad digital, también lo hacen nuestras ideas sobre quién es responsable. La noción de que la seguridad es responsabilidad de unos pocos empleados del departamento de sistemas se está desvaneciendo. Cada vez está más claro que todos los que tienen acceso a un sistema deben tener en cuenta la seguridad.

El trabajo remoto ejerce más presión sobre los empleados para que estén atentos a las amenazas, por lo que la formación y concientización en ciberseguridad es ahora más crítica. Dado que los ataques de phishing han aumentado, más organizaciones deberán enfatizar en el entrenamiento de los trabajadores para saber cómo detectarlos.

La ciberseguridad es un asunto de todos, pero eso no siempre ha sido claro. No obstante, ahora que la situación de seguridad es más extrema, más gente lo entiende.

La gente abordará la ciberseguridad en el mundo posterior al COVID-19 de manera diferente que antes y para mejor. La pandemia ha puesto de relieve cómo las antiguas formas de hacer las cosas pueden no funcionar, por lo que los cambios comenzarán a traer mejoras.

La atención puesta en la ciberseguridad tiene un gran rezago y aunque pueden ser un desafío adaptarse a estos cambios, al final valdrá la pena.

Para más información, visite: https://www.silikn.com/